La cocina de Álex
Álex Hernández Talaván
Alejandro descubrió su vocación el día que entró por primera vez en una cocina profesional. Desde entonces, cocinar se convirtió en su manera de entender el mundo. Formado en Salamanca y marcado por su paso por restaurantes como Martín Berasategui 3*, aprendió que la excelencia nace del detalle, del esfuerzo y del respeto absoluto por el producto. Aun así, reconoce que su mayor escuela ha sido Versátil, donde ha crecido paso a paso junto a sus hermanos.
Como chef, se mueve entre lo clásico y lo contemporáneo, siempre con la materia prima como centro. Cree que los platos deben ser ricos, honestos y sostenibles en el tiempo; y que la innovación solo tiene sentido si respeta el sabor. Extremadura es su aliada: su cocina habla de la tierra, de sus productos y de la forma de vivir que heredó de su familia.
La estrella Michelin no cambió su esencia, pero sí le dio libertad para trabajar con lo mejor y llegar más lejos.

Humilde, trabajador y cercano, Alejandro vive cada servicio como un engranaje que debe funcionar “como un reloj suizo”. Su mayor orgullo es sencillo: poder dedicarse a lo que ama y hacerlo en casa, junto a quienes comparten sus raíces.

El equipo perfecto. Extremadura para nuestro proyecto es nuestro mejor aliado.

“No tengo rituales más allá de la disciplina.”
Recuerdo el tiempo pasado junto a mi abuela, en la chimenea de la casa vieja, viéndola cocinar
Crecí en un pueblo, con “cosas muy bonitas y singulares”. En el ámbito rural todo “cuesta un poco más” que en la ciudad, pero también que ese esfuerzo se ve recompensado con experiencias únicas que no se pueden vivir en otro lugar.

La cocina es de autor, creativa y de proximidad.









